29
DE
Diciembre
DE
2023
 | Por Equipo Ajolote
 | Lectura de 
5 min.
Me gusta el arte
El color en pinturas: La soledad de los norteamericanos en las obras de Edward Hopper

Edward Hopper (1882-1967) fue, para muchos, el pintor norteamericano por excelencia (algo así como el Walt Whitman de la pintura). Sobre todo, Hopper fue un neoyorquino por excelencia. Y además, también fue un gran ilustrador, oficio que ejerció durante muchas décadas mientras intentaba dedicarse a la pintura. Edward Hopper inicia su carrera estudiando ilustración por correspondencia y continúa sus estudios en la Escuela de Arte de Nueva York. Vivió y desarrolló su trabajo pictórico en una de las ciudades más caóticas y a la vez icónicas del siglo XX, y fue ahí donde desarrolló gran parte de su obra compuesta de más de 800 pinturas. Hay algo de impresionista en Hopper, aunque no en la técnica, sí en el impulso por retratar las calles y las personas de la gran metrópolis, aunque esta vez haciendo un énfasis distinto: la soledad de la muchedumbre.

Las pinturas de Edward Hopper abordan la soledad de múltiples formas. Casi siempre en contextos urbanos, a veces espacios públicos como avenidas principales o restaurantes, y en otras ocasiones son interiores (a veces son interiores vistos desde dentro, muchas veces son vistos a la distancia, como un peeping Tom). En cuanto a su uso del color, Hopper mezcla colores muy claros y brillantes con colores pasteles y opacos, creando una paleta generalmente muy sobria, por lo que suelen destacar elementos o personas a través de un uso perspicaz del tono distintivo, que nos hace mirar ahí donde él quiere que miremos. 

Muchas de sus pinturas han sido citadas en películas, series y diversas expresiones de la cultura popular, por lo que es muy probable que hayas visto alguna de sus obras incluso antes de saber su nombre. 

Automáta (1927)

Tarde en Cape Cod (1939)

Gasolinera (1940)

Jo en Wyoming (1946)

Portarretrato de Orleans (1959)

Carro de sillas (1965)

Interior (1925)

Una esquina de Nueva York (1913)

Las intrigantes ventanas nocturnas (1928)

Mañana de Cape Cod (1950)

Habitación en Nueva York (1932)

Autorretrato (c.1925-30)

“Tanto de cada obra es la expresión del subconsciente que me parece que la mayoría de las cualidades importantes están colocadas inconscientemente y pocas de importancia por el intelecto consciente.”

– Edward Hopper

Hopper utilizaba el color para generar atmósferas inquietantes. El color bien utilizado es una herramienta que ayuda a comunicar todo tipo de emociones. Usa estos colores para diseñar tu propia paleta y experimenta con otras tonalidades o ajustando su brillo y saturación.

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