10 palabras que nos enseñan a escuchar, emocionarnos y encontrarnos En Ajolote, todo comienza con la escucha. Antes de diseñar, escribir o planificar, escuchamos. Escuchamos saberes, voces, silencios, historias. Escuchamos los contextos, los territorios, los procesos. Porque comunicar conocimiento no es solo contar lo que sabemos, sino comprender lo que ya existe antes de intervenir.
En investigación solemos pensar que los resultados “hablan por sí solos”. Pero fuera del mundo académico, esos mismos resultados pueden volverse opacos, demasiado técnicos o difíciles de aplicar. Hoy más que nunca, instituciones, proyectos Fondecyt, centros de investigación y equipos científicos necesitan traducir sus hallazgos en contenidos claros, accesibles y orientados a las personas.
Imagina una escena en la penumbra. Dos personas hablan, pero lo que más te inquieta no es lo que dicen, sino lo que evitan mirar. En el cine, ese efecto tiene una potencia particular. Basta pensar en Sátántangó (1994), de Béla Tarr: más de siete horas donde casi no pasa “nada”, pero donde cada silencio, cada plano fijo y cada respiración capturada sin prisa dicen más que cualquier argumento. El tiempo se vuelve un lenguaje; la pausa, una declaración.